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Wenceslao Nicolás Vega Boyrie deja una huella ética que el texto eleva como referente

agosto 29, 2026 · Redactor
Wenceslao Nicolás Vega Boyrie deja una huella ética que el texto eleva como referente
Foto: acento.com.do

La gratitud por Wenceslao Nicolás Vega Boyrie plantea, desde una experiencia personal, el contraste entre una formación rigurosa y una vida pública cada vez más sometida a la exigencia de rendir cuentas

La despedida de Wenceslao Nicolás Vega Boyrie no se aborda en el texto original desde el elogio habitual ni a partir de una lista de méritos, sino desde la gratitud. Esa decisión orienta la mirada hacia un hecho de fondo: el valor público de una figura vinculada a la formación de abogados, al tiempo ofrecido sin cálculo y a una práctica guiada por la ética. En una etapa en la que las instituciones muestran desgaste y la ciudadanía exige resultados comprobables, esa evocación también opera como contrapunto frente a una vida pública donde el discurso suele pesar más que la conducta.

El autor cuenta que Vega Boyrie lo recibió en su oficina cuando recién se había graduado de derecho, que fue su maestro sin haber sido profesor de aula y que jamás le pasó una cuenta. La escena refuerza la idea central del texto: no solo se agradece lo recibido, sino también el desinterés de quien entrega tiempo y atención sin obligación alguna. En clave institucional, esa memoria remite a una demanda vigente de fiscalización y vigilancia sobre quienes ocupan espacios de poder: la ética no puede quedar reducida al homenaje póstumo ni a la retórica, sino medirse en la forma concreta de servir.

Desde esa intimidad, la nota termina por proyectar una advertencia más amplia. Cuando se destaca que cada consulta se convertía en lección y que cada duda era atendida sin hacer sentir que se perdía la mañana, lo que aparece no es solo una deuda personal de gratitud, sino una referencia de conducta frente a una realidad donde abundan la desconexión, el espectáculo y la escasez de resultados. La despedida, así, desborda lo privado y deja abierta una pregunta pública sobre qué tipo de liderazgo y de responsabilidad institucional se está ofreciendo hoy.