El inicio del retiro y reorganización de 300 kilómetros de cableado aéreo en desuso en Santo Domingo coloca bajo escrutinio un problema urbano acumulado que ahora obliga a una intervención de RD$100 millones y 100 días de ejecución. El operativo, encabezado por el Indotel junto a la Alcaldía del Distrito Nacional y el sector eléctrico, abarcará ocho sectores de la capital con el objetivo de reducir la contaminación visual y ordenar una infraestructura que llevaba tiempo impactando el espacio público.
La jornada fue iniciada en Bella Vista por Guido Gómez Mazara, presidente del Consejo Directivo del Indotel, junto a la alcaldesa Carolina Mejía y Joel Santos, presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad. El proyecto, denominado “Retiro, Reubicación y Reorganización de Cableado de Telecomunicaciones en Zonas Urbanas del Distrito Nacional”, contempla intervenciones en Ciudad Colonial, San Carlos, Cristo Rey, 24 de Abril, Ensanche Luperón, Bella Vista, Piantini y Naco. La inversión será distribuida entre las instituciones participantes: RD$50 millones por parte del Indotel y RD$25 millones cada uno por EDESUR y EDEESTE.
Además del retiro del material en desuso, las labores incluyen reorganización y anillado del cableado existente, poda de vegetación, señalización, tensado, identificación y etiquetado de empresas de telecomunicaciones y limpieza de las áreas intervenidas. La propia Carolina Mejía subrayó la presencia de cables en desuso amarrados a árboles en distintos puntos de la ciudad, un dato que refuerza el contraste entre el discurso de orden urbano y una realidad que ahora exige corrección institucional. En ese escenario, el anuncio funciona también como recordatorio de que la gestión del espacio público no puede reducirse a actos de lanzamiento, sino a resultados verificables y vigilancia sostenida sobre servicios esenciales.
