La discusión sobre comunicación política volvió a poner el foco en una carencia de fondo de la competencia electoral: hablar no alcanza si el candidato no logra credibilidad ni conexión con la vida cotidiana de la gente. Así lo planteó en Santo Domingo 2026 el sociólogo y experto en marketing político Yago de Marta, al exhortar a quienes aspiran a posiciones electivas a interesarse por los males de los ciudadanos, acercarse a su cotidianidad e identificarse con ellos para resultar creíbles ante el electorado.
Durante la apertura del XIX Congreso Internacional de Comunicación Política, De Marta sostuvo que un aspirante debe ser comprensible, creíble y memorable, y que además tiene que explicar bien los problemas que afectan a la población y presentar soluciones fáciles de procesar. Su planteamiento introduce una alerta institucional en medio de una política cada vez más expuesta al impacto del mensaje: la promesa, dijo, debe generar certeza en quien escucha. “Que la gente diga, vale, esto no solo es verdad, sino que va a suceder así, como se dice, esa es la clave”.
El especialista, que ha entrenado a candidatos presidenciales en América Latina, también recomendó construir relatos capaces de generar interés, “igual que una red social”, pero sin perder el contenido de fondo. El señalamiento deja abierto un contraste central para la fiscalización pública: la comunicación puede atraer, pero la ciudadanía sigue necesitando que quienes buscan poder demuestren comprensión real de sus problemas y capacidad de respuesta, más allá del espectáculo del discurso.
