Berlín. La inflación de la eurozona volvió a acelerarse en julio y se situó en el 2,9 % interanual, una décima más que en junio, que quedó como el único mes del año con descenso, según el dato preliminar difundido este viernes por Eurostat. Al mismo tiempo, el euro se debilitó un 0,19 % y a las 15.00 GMT cotizaba a 1,1505 dólares, por debajo de los 1,1509 dólares de la última negociación europea del jueves.
La evolución de la divisa coincidió con un nuevo repunte de los costes energéticos. El barril de brent alcanzó los 90 dólares y la energía volvió a encabezar la inflación, con una tasa del 10 % en julio frente al 8,5 % de junio, todavía afectada por la guerra en Oriente Medio. La moneda europea también cedió algo de terreno frente al dólar en una jornada atravesada por el enquistamiento del conflicto del Golfo entre Estados Unidos e Irán.
Pese a que el Banco Central Europeo fijó el tipo de cambio en 1,1485 dólares, por encima de los 1,1476 dólares de la víspera, el repunte de los precios vuelve a situar el foco sobre la distancia entre la expectativa de alivio y la realidad inflacionaria. La decisión de la Reserva Federal de mantener los tipos en Estados Unidos también contribuyó a que el euro se colocara por encima de 1,15 dólares, pero el dato de julio refuerza la vigilancia sobre una inflación que sigue empujada por la energía.
