Tres semanas después del compás de espera concedido para evitar el retiro masivo de terminales de pago electrónico en estaciones de combustible, Anadegas informó que las conversaciones con el Gobierno dominicano siguen en una fase final, pero todavía sin una decisión sobre si se eliminará o no el pago automático. El proceso, según el gremio, incluye la intervención del Banco Central y la Junta Monetaria por orden del presidente Luis Abinader.
El presidente de la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolina, Juan Elías Pérez, dijo que cada miércoles se reúne una representación oficial con el sector para revisar el reclamo por el “cobro excesivo” de las comisiones aplicadas a los pagos con tarjeta. La discusión busca definir cuánto deben pagar las estaciones a los bancos por las transacciones con débito y crédito, en un escenario donde aún no se conoce la posición de la banca dominicana.
Anadegas ha insistido en sustituir las comisiones porcentuales por tarifas fijas por cada galón vendido o por un esquema basado en utilidades. Aunque Pérez aseguró que “se está avanzando” y que en los próximos días se ofrecerán detalles, la falta de una definición mantiene bajo observación una negociación en la que Hacienda y las autoridades monetarias quedan emplazadas a explicar si habrá una salida concreta a un conflicto que afecta la operatividad del sector y vuelve a exponer la distancia entre la intervención oficial y los resultados cerrados.
