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Santo Domingo 2026 abre su tercer día con finales en nueve deportes y nuevas exigencias sobre la organización

julio 26, 2026 · Redactor
Santo Domingo 2026 abre su tercer día con finales en nueve deportes y nuevas exigencias sobre la organización
Foto: elnuevodiario.com.do

La agenda competitiva se reparte entre varios escenarios mientras aumenta la presión para que el despliegue oficial deje resultados verificables para la ciudad

Este lunes, el tercer día de competencia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe continuará en Santo Domingo 2026 con finales en nueve deportes, en una jornada distribuida entre distintos escenarios de la cita regional. Las medallas se disputarán en ajedrez, boliche, ciclismo de pista, ecuestre, esquí náutico, judo, remo, rugby 7 y taekwondo, al tiempo que otras disciplinas seguirán con rondas preliminares, clasificaciones y semifinales.

La agenda contempla finales de ajedrez desde las 3:00 de la tarde en el Pabellón de Ajedrez del Centro Olímpico; el comienzo del boliche en el Sebelén Bowling Center con pruebas de sencillos y todo evento masculino a partir de las 8:30 de la mañana, y femenino desde las 5:30 p.m.; además del segundo día del ciclismo de pista en el Velódromo del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, con competencias desde las 11:00 a.m. y finales desde las 6:10 de la tarde. También figuran la final de salto ecuestre a las 6:00 p.m. en el Centro Palmarejo, las finales de esquí náutico desde las 9:00 a.m. en el Lago Catalia Ski y la jornada de judo, que iniciará a las 10:00 a.m. y tendrá finales desde las 3:00 p.m.

El calendario se completa con finales de remo desde las 7:30 a.m. en el Centro de Remo y Canotaje de la Presa de Rincón, en Bonao, y con el cierre del rugby 7, cuyas finales masculina y femenina están previstas para las 2:01 p.m. En paralelo al despliegue, la magnitud de la programación vuelve a poner sobre la mesa la rendición de cuentas de las autoridades vinculadas a la organización, incluida la gestión de la ciudad encabezada por Carolina Mejía, ante el contraste entre la proyección del evento y la obligación de que su impacto y costo social sean observables más allá del discurso oficial.