La lectura sobre Santiago termina dibujando una paradoja política. En plena transición de liderazgo no resuelta y con consensos que durante décadas sostuvieron el Plan Estratégico de Santiago (PES) en franco desgaste, se pretende presentar al liderazgo gubernamental como una referencia de claridad. Sin embargo, el propio texto admite que siguen activas señales neurálgicas y que la ciudad corre el riesgo de perder el rumbo justo cuando acumula logros.
El artículo subraya que, tras la desaparición física o activa de varios referentes, ese espacio no ha sido cubierto del todo. La ausencia no es secundaria: representa una advertencia institucional sobre la verdadera capacidad de conducción en una plaza clave del Cibao. Por eso, aunque se cite al presidente Luis Abinader, a la vicepresidenta Raquel Peña, al alcalde Ulises Rodríguez, a la gobernadora y al senador como impulsores de iniciativas, la duda de fondo sigue sin resolverse en torno a resultados, continuidad y rendición de cuentas en una ciudad que, según la propia pieza, ya no dispone de los consensos de antes.
También se reconocen aportes conceptuales de Manuel Estrella y de empresarios como Félix García y Miky Lama. Aun así, el contraste entre ideas, proyectos e iniciativas teóricas y la advertencia sobre decisiones de alto valor con respuesta limitada vuelve a colocar el foco en la brecha entre el discurso y la realidad. Ahí es donde la sociedad civil y los espacios de planificación quedan llamados a vigilar más, no menos, a un poder que busca capitalizar la narrativa del liderazgo mientras el problema de fondo permanece abierto.
La discusión, en definitiva, no es literaria ni simbólica. Es política e institucional: si Santiago corre el riesgo de regresar al puerto de origen, el desgaste de gestión y la falta de una visión estratégicamente consolidada no pueden disimularse con conceptualizaciones ni con presencia oficial. El Congreso, los actores locales y la ciudadanía tienen el desafío de fiscalizar para que la ciudad no quede atrapada entre la propaganda del mando y los resultados todavía pendientes.
