Santo Domingo. El respaldo del Movimiento Electoral Peñagomista (MEP) al plan anticrisis del Gobierno volvió a colocar en el centro del debate la reforma fiscal que sería llevada al Congreso Nacional, en un contexto marcado por el impacto económico del conflicto en el Medio Oriente y el alza de los precios internacionales del petróleo. Aunque la organización sostuvo que la propuesta protege a los sectores más vulnerables y concentra la mayor carga impositiva en los segmentos de mayores ingresos, el anuncio reabre la discusión sobre el alcance real de las medidas y sus efectos sobre la población.
El presidente del MEP, Rafael “Fiquito” Vásquez, definió la iniciativa como “totalmente equilibrada” y afirmó que, presentada a través del Ministerio de Hacienda y Economía, preserva los programas sociales, mantiene la estabilidad macroeconómica y elimina impuestos que afectan directamente a la clase media. También señaló que el presidente Luis Abinader impulsa medidas para recaudar entre RD$40,000 y RD$50,000 millones, con la meta de fortalecer el crecimiento económico y elevar entre 0.5 y 0.6 puntos porcentuales el Producto Interno Bruto (PIB).
El llamado del MEP a que los legisladores aprueben la reforma cuando sea sometida al Congreso añade presión a una discusión que la oposición ya ha colocado bajo cuestionamiento. En el propio contenido relacionado de la publicación se recuerda que Leonel Fernández rechazó cualquier intento de aplicar una reforma fiscal encubierta, al advertir que la inflación actual hace inviable aumentar la carga tributaria, lo que refuerza la exigencia de mayor fiscalización y de explicaciones claras sobre el costo social de la propuesta oficial.
