El Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE) advirtió que el escenario económico internacional obliga a mantener abierto el debate sobre las reformas estructurales pendientes en la República Dominicana, en un momento en que las medidas económicas anunciadas por las autoridades quedan bajo escrutinio por su capacidad real de responder a una coyuntura marcada por conflictos y volatilidad.
Feliciano Lacen Custodio, presidente de la entidad, afirmó que el país debe seguir avanzando en transformaciones dirigidas a elevar la productividad, la competitividad y la generación de oportunidades. Recordó, además, que CODUE ya había advertido desde el inicio de la actual crisis internacional sobre la necesidad de adoptar medidas preventivas para mitigar los impactos externos, al señalar que economías abiertas y de menor tamaño como la dominicana son más vulnerables a las fluctuaciones de los mercados internacionales.
La organización sostuvo que corresponde al Estado aplicar políticas públicas que reduzcan los efectos de las crisis económicas sobre la población, en especial sobre los grupos más vulnerables, y llamó a reforzar el diálogo entre el sector público, el empresariado y las organizaciones sociales. Con ese planteamiento, CODUE vuelve a situar en primer plano la demanda de concertación y de respuestas estructurales frente a un escenario que sigue presionando la estabilidad interna y a distintos sectores productivos.
