La propuesta de reforma fiscal del Gobierno, con la que busca recaudar entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones, ha encendido nuevas alertas por el aumento del impuesto a los cheques y las transferencias electrónicas de 0.15% a 0.20%, una medida que especialistas del sector financiero consideran riesgosa para la inclusión financiera y la economía formal.
El economista y consultor financiero Jesús Geraldo Martínez advirtió que el incremento tiene un carácter regresivo, al castigar el uso de servicios financieros formales y afectar avances logrados durante las últimas dos décadas en inclusión financiera en República Dominicana. Según explicó a elDinero, el gravamen impactará directamente a millones de usuarios que realizan compras y pagos cotidianos por medios electrónicos, en un contexto en el que existen más de 6.6 millones de tarjetas de débito vigentes y más de un millón de usuarios de pagos móviles.
Martínez sostuvo que la medida encarece el costo de vida, especialmente para los hogares de menores ingresos, y advirtió que también puede debilitar el sistema financiero al desincentivar los canales electrónicos, favorecer el retorno al efectivo y empujar operaciones hacia la informalidad. Señaló además que esa menor bancarización reduciría la trazabilidad de las transacciones, complicando la prevención del lavado de activos y afectando la capacidad recaudatoria, en contraste con los esfuerzos de modernización impulsados por la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera y el Banco Central.
