La sobrepoblación en algunas escuelas de Independencia y otros municipios, impulsada por el aumento de estudiantes haitianos en las aulas, vuelve a presionar a una provincia que ya enfrenta déficits en infraestructura escolar y personal docente. El panorama descrito por la investigación Fragilidad, resiliencia, desarrollo e inversión (Fredi) sitúa la educación entre las áreas donde las necesidades de la comunidad siguen sin respuesta suficiente.
El informe apunta que en Independencia existe una marcada ausencia de capitales para la inversión y una economía con altos índices de informalidad, sostenida por las exportaciones hacia Haití y las actividades del mercado informal Jimaní-Malpasse. También indica que la agricultura sigue rezagada, con modelos tradicionales de subsistencia, maquinarias rudimentarias y exportación en pequeña escala.
Además, la investigación recoge que la falta de empleo fue vinculada por los participantes con un interés o voluntad política limitado, la poca disponibilidad financiera de las municipalidades, la capacidad restringida de los gobiernos provinciales para captar inversiones y la falta de coordinación y alineación de las políticas del gobierno central y municipal con las necesidades críticas de la comunidad. Así, la necesidad de nuevas escuelas y más profesores aparece no como un problema aislado, sino como otra señal del rezago institucional que afecta a la provincia.
