La reforma anticrisis que el Gobierno dominicano someterá al Congreso, con la meta de captar entre RD$40,000 y RD$50,000 millones adicionales frente a la crisis internacional, ya se mueve entre apoyos condicionados y advertencias del comercio organizado. En la inauguración de la vigésima edición de Expo Ferretera Dominicana 2026, asociaciones del sector reconocieron algunos puntos de la propuesta, aunque también reclamaron prudencia ante sus posibles efectos sobre la población y las empresas.
Iván García, presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes, afirmó que la iniciativa no impactaría de forma directa a los consumidores, destacó que se mantuvo intacto el ITBIS y señaló beneficios para micro y pequeñas empresas. Pese a ello, otras voces del mismo sector se apartaron del optimismo oficial. Rafael Bueno, presidente de la Asociación Nacional de Importadores Ferreteros de la República Dominicana, pidió a las autoridades reflexionar para que las medidas sean “lo menos perjudiciales” para el comercio y para el pueblo dominicano.
A esa advertencia se sumó José Amaury Fuertes, presidente de la Asociación de Suplidores de Materiales Eléctricos, al expresar preocupación por nuevas cargas fiscales que podrían trasladarse a los consumidores y al señalar que existen prioridades más urgentes. Con ese panorama, el paso del proyecto por el Congreso queda bajo presión de revisión y fiscalización, en medio del contraste entre la necesidad de nuevos ingresos planteada por el Gobierno y las dudas sobre su costo real para la actividad económica y la ciudadanía.
