SANTO DOMINGO. – El paquete de medidas fiscales y de mitigación presentado por el Gobierno ante la crisis internacional contó con el respaldo de sectores empresariales, sindicales, comerciales, mipymes y agropecuarios, aunque ese apoyo vino acompañado de observaciones sobre la forma en que se financiará y pondrá en marcha la respuesta oficial.
El Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) consideró positivas las iniciativas orientadas a simplificar el cumplimiento tributario, respaldar a las mipymes y estimular la inversión, pero condicionó su postura a una ampliación de la base tributaria y a una mayor eficiencia del gasto estatal. Asimismo, sostuvo que esta coyuntura debe aprovecharse para combatir la evasión, reducir la informalidad y frenar la competencia desleal, al tiempo que advirtió que cualquier carga imprevista tiene que ser proporcional y temporal. El gremio insistió en que la sostenibilidad fiscal no puede descansar únicamente sobre los contribuyentes formales y reclamó una mejor focalización de los subsidios estatales.
En representación del sector laboral, Rafael (Pepe) Abreu (CNUS), Gabriel del Río (CASC) y Jacobo Ramos (CNTD) describieron la propuesta como un paso «responsable e inevitable» frente a las presiones internacionales. Los sindicalistas resaltaron la indexación salarial, el aumento del umbral exento del impuesto sobre la renta para los trabajadores y la continuidad de los subsidios a combustibles y fertilizantes, medidas que, según su valoración, procuran contener la inflación en los hogares de menores ingresos. La reacción de estos sectores deja un escenario de respaldo, pero también de demanda de control sobre el gasto, la carga fiscal y el alcance real de la protección social anunciada.
