La reforma al sistema de pensiones dejó al descubierto una debilidad central del esquema vigente: de acuerdo con el superintendente de Pensiones, Francisco Torres, apenas cerca del 20% de los afiliados alcanzaría los 30 años de cotización requeridos para obtener una pensión suficiente sin respaldo adicional del sistema. Con ese diagnóstico, el borrador de actualización de la Ley 87-01 plantea elevar de 20% a casi 70% la proporción de afiliados con algún nivel de garantía previsional.
Torres explicó que quienes no logren completar los 30 años de aportes no quedarían excluidos de una pensión, pero recibirían una calculada sobre lo acumulado en su cuenta individual, sin una garantía mínima de duración en el tiempo. A la vez, la propuesta propone reducir de manera temporal de 25 a 15 años el requisito mínimo de cotización para acceder a una pensión garantizada; esa medida regiría por unos 20 años y luego volvería al esquema actual, bajo el argumento de resguardar la sostenibilidad financiera.
El borrador además prevé un aumento gradual de las cotizaciones. Hoy el aporte total equivale a 9.97% del salario cotizable, y la iniciativa busca llevarlo a 15.25% en un periodo de ocho años. Torres afirmó también que la meta es que tres de cada 10 afiliados puedan recibir una pensión equivalente al 100% de su último salario si completan 25 años de cotización, mientras se mantendría la opción de acceder a una garantía mínima desde los 15 años de aportes.
