Durante su comparecencia ante legisladores en el Capitolio, Pam Bondi se negó a responder preguntas sobre el papel de Donald Trump en el manejo de los archivos del caso Jeffrey Epstein, en un episodio que volvió a poner bajo la lupa la gestión de la divulgación de esos documentos. La exsecretaria de Justicia acudió a una entrevista a puerta cerrada en el edificio Rayburn House, donde defendió la actuación del gobierno de Trump pese a las críticas por retrasos y por la inclusión de información sensible de posibles víctimas.
En su declaración inicial, Bondi aseguró que la publicación de los archivos se hizo conforme a la ley aprobada por el Congreso y firmada por Trump, y afirmó que “La justicia y la transparencia en este asunto se han cumplido por instrucción del presidente Trump y su gobierno”. Aun así, legisladores demócratas señalaron que evitó referirse directamente al mandatario y que recurrió a su derecho a no responder preguntas específicas al sostener que su comparecencia era voluntaria.
La tensión subió cuando el congresista Dave Min describió la sesión como “una farsa” y el representante James Walkinshaw indicó que, al preguntarle si Trump tenía conocimiento previo de los delitos de Epstein, Bondi respondió que “no estaba segura del alcance de su conocimiento”. La comparecencia forma parte de una investigación más amplia del Congreso sobre cómo el Departamento de Justicia gestionó la divulgación de los “archivos Epstein”. Aunque Bondi reconoció que el proceso fue “enormemente complicado” y admitió errores en la edición de documentos, insistió en defender una actuación que sigue bajo presión política por las explicaciones pendientes.
