Santo Domingo.– La conmemoración del 63 aniversario del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) dejó sobre la mesa una advertencia de fondo acerca de los desafíos que encara el país: en un entorno marcado por tensiones geopolíticas, cambios en las cadenas globales de suministro y el avance acelerado de la inteligencia artificial, el sector empresarial planteó que República Dominicana necesita moverse con visión estratégica si aspira a consolidarse entre las economías más competitivas de la región.
La actividad, encabezada por el presidente Luis Abinader junto a empresarios, funcionarios, representantes diplomáticos e invitados internacionales, sirvió de escenario para que el CONEP insistiera en la importancia de fortalecer la institucionalidad, preservar la confianza y construir acuerdos nacionales capaces de sostener el crecimiento económico más allá de los ciclos políticos. Ese planteamiento supone una señal de alerta sobre la necesidad de garantías más sólidas en un contexto que el propio empresariado define como decisivo.
En su intervención central, el presidente del CONEP, Celso Juan Marranzini, sostuvo que el país llega a este momento desde una posición favorable gracias a la estabilidad macroeconómica, el turismo, las zonas francas, la infraestructura logística y la inversión extranjera, además del aporte de sectores como manufactura, servicios tecnológicos, exportaciones, energía y mipymes. Sin embargo, el mensaje principal del gremio fue que esas fortalezas no alcanzan por sí solas y que, sin decisiones estratégicas, modernización y confianza institucional, República Dominicana podría desaprovechar una oportunidad histórica.
