Miles de haitianos se manifestaron de nuevo este viernes en Puerto Príncipe y en ciudades como Jérémie y Belladère para respaldar a los soldados salvadoreños y pedir que se aceleren las operaciones contra las bandas armadas que dominan buena parte de la capital. Entre los participantes hubo personas que se identificaron como víctimas directas de la violencia en zonas del área metropolitana como Fort National, Poste Marchand y la avenida Poupelard, en una escena que vuelve a evidenciar la distancia entre cualquier discurso de control y la realidad de una población desplazada y despojada.
Entre lágrimas, una de las manifestantes contó que fue expulsada de su casa, perdió su medio de vida en el comercio y huyó con sus hijos después del saqueo de su vivienda. Otra pidió a Nayib Bukele que no frene la ofensiva: «Si no acelera las operaciones, moriremos». También denunció que las bandas incendiaron sus casas y las echaron a la calle, al tiempo que afirmó vivir en un campamento desde que salió de su hogar el 13 de agosto de 2023.
El mes pasado, Bukele envió más de 2,000 soldados a Puerto Príncipe para apoyar la búsqueda de cuatro militares salvadoreños de la Fuerza de Supresión de Pandillas desaparecidos desde el 18 de octubre, tras una emboscada en la zona de Santo, en Croix-de-Bouquets. Desde entonces, la tropa salvadoreña ha intensificado operaciones en varias barriadas de la capital, aunque Médicos Sin Fronteras advirtió sobre una «explosión de violencia» después del ataque inicial. Para República Dominicana, el deterioro sostenido en Haití refuerza la necesidad de fiscalización y vigilancia sobre la gestión del gobierno dominicano frente a una crisis regional cuyo impacto humano y de seguridad sigue creciendo.
