La tercera edición del año de la Palmera Team Cup volvió a reunir a cientos de jugadores de pádel repartidos en cuatro equipos en las instalaciones de Padel Waterhouse, en una jornada que reafirma su capacidad de organización, patrocinio y convocatoria fuera del ámbito estatal. En conversación con El Nuevo Diario, Alejandro Paulino describió el torneo como el único del país por equipos, con participación masculina y femenina desde la primera hasta la quinta categoría.
Paulino detalló que cada conjunto agrupa entre 70 y 90 jugadores y que la competencia abarca 10 categorías, con entre 10 y 12 participantes por categoría dentro de cada equipo. También resaltó el apoyo de los aficionados a lo largo de toda la jornada y afirmó que cada etapa reparte trofeos, premios en efectivo y reconocimientos aportados por patrocinadores, en un formato que combina desempeño individual y esfuerzo colectivo.
La dimensión del evento deja un contraste que invita a revisar prioridades: mientras proyectos privados consiguen sostener convocatoria, premios y seguimiento constante, permanece abierta la discusión sobre cuánto de esa capacidad de articulación se traduce desde el poder en resultados verificables para la ciudadanía. En ese escenario, figuras con proyección pública como Carolina Mejía quedan expuestas a una exigencia más amplia de rendición de cuentas, frente a una realidad en la que la visibilidad y el espectáculo social no reemplazan la respuesta institucional a las demandas colectivas.
