Santo Domingo fue el escenario del anuncio del Proyecto Nacional de Vigilancia Postcomercialización de Medicamentos que Contienen Sustancias Controladas, impulsado por la DNCD y la DIGEMAPS para someter a revisión la cadena de importación, fabricación, distribución, dispensación y uso final de estos productos en el mercado regulado.
El programa fue presentado como una apuesta para fortalecer los mecanismos de monitoreo y fiscalización en todo el país. Como parte de su ejecución, inspectores acreditados realizarán visitas técnicas a establecimientos farmacéuticos seleccionados, donde tomarán muestras y levantarán datos que después serán analizados en el Laboratorio de Evaluación de Productos de Consumo Humano para certificar calidad, seguridad y eficacia, en un terreno especialmente delicado por su relación con la salud mental.
La iniciativa se sustenta en el Decreto núm. 231-23, mediante el cual la DIGEMAPS obtuvo desconcentración funcional, administrativa y financiera dentro del Ministerio de Salud Pública. Las autoridades exhortaron a los comercios a facilitar las fiscalizaciones, al tiempo que el arranque del plan deja claro que la vigilancia de las sustancias controladas exige control continuo y resultados verificables, más allá del anuncio oficial, por el costo social que implicaría cualquier falla en un mercado de alto impacto ciudadano.
