La crisis de agua en Villa Carmen, en Santo Domingo Este, se ha convertido en un caso de desgaste de gestión y de rendición de cuentas pendiente. Residentes del sector denuncian que llevan más de 30 años sin recibir el servicio de manera regular y que, pese a los reclamos hechos a la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), la respuesta solo ha alcanzado a algunas calles, mientras gran parte de la comunidad continúa dependiendo de pozos y de camiones cisterna.
El costo de esa falta de resultados recae directamente sobre las familias. Manuel Martínez Alvarado dijo que en su caso debe destinar RD$1,500 quincenales para comprar agua, al tiempo que cuestionó que las autoridades no atiendan las denuncias del sector. También afirmó que vecinos han recibido facturas de RD$14,000, RD$20,000 e incluso RD$30,000, aun sin contar con el servicio. “Lo hemos reportado a todo el mundo y nadie hace caso a eso porque nosotros somos gente pobre. Al pobre nadie le ve”, aseveró Martínez Alvarado.
La denuncia añade un contraste entre cobro y realidad en el terreno. Según Martínez, la situación empeoró desde que comenzaron a operar los camiones cisterna en la zona, mientras residentes como Javier, en la calle 39, sostienen que al acudir a la CAASD para reclamar o pedir la cancelación del contrato no encuentran solución. El caso vuelve a colocar bajo fiscalización la capacidad de respuesta institucional ante un servicio básico cuya ausencia, después de décadas de promesas sin resultados, mantiene a la comunidad pagando más por menos.
