Un equipo internacional de investigadores, con participación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), ha desarrollado un índice de asimetría general del cerebro que permite medir con mayor precisión la progresión del Alzheimer. El hallazgo vuelve a poner el foco sobre una realidad de alto impacto: la enfermedad empieza a remodelar el tejido neuronal entre 15 y 20 años antes de que aparezcan los primeros síntomas, lo que subraya la necesidad de vigilancia y seguimiento temprano ante un problema que suele hacerse visible cuando el daño ya está avanzado.
El estudio también introduce un matiz importante frente a la visión tradicional de un deterioro simétrico del cerebro. Los investigadores comprobaron que, en pacientes con esta demencia, la atrofia cortical es asimétrica, a diferencia del envejecimiento sano, donde la pérdida de sustancia gris ocurre de forma idéntica en ambos hemisferios. Según los resultados, cuanto mayor es el valor del índice, más marcada es la asimetría y mayores son tanto la neurodegeneración como los síntomas del paciente.
Para validar el algoritmo, los expertos analizaron una muestra de 624 participantes en dos cohortes: 60 pacientes del Hospital Clínico de Barcelona y 564 individuos del proyecto internacional DIAN, liderado por la Universidad de Washington en Saint Louis (EE. UU.). El trabajo se apoyó en imágenes de resonancia magnética para medir el grosor cortical y, en varios casos, en muestras de líquido cefalorraquídeo y niveles de neurofilamentos, en una línea de investigación que refuerza la exigencia de priorizar herramientas de detección y control frente al avance silencioso de la enfermedad.
