La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) celebra hoy la elección de su rector y de las demás autoridades universitarias, en un proceso convocado para más de 3,100 electores entre profesores, representación estudiantil y un porcentaje de los servidores universitarios. La jornada vuelve a poner sobre la mesa un punto institucional central: esas autoridades no son designadas por decreto, justamente por el peso que tuvo en el pasado la influencia política directa sobre la academia estatal.
En la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo y durante parte del período posterior, las autoridades universitarias eran nombradas por el Poder Ejecutivo. Esa realidad cambió después de la Guerra de abril de 1965, cuando el Movimiento Renovador, integrado por profesores, estudiantes y empleados universitarios, promovió una reforma para dotar a la universidad de autonomía, mayor democracia y más participación estudiantil. El primer rector electo democráticamente, tras las primeras elecciones libres, fue Julio César Castaños Espaillat, escogido por el primer Claustro Mayor celebrado el 28 de febrero de 1966.
En la víspera de la votación, el campus se mantenía en normalidad. En un recorrido por las facultades se vieron aulas con docencia regular, mientras estudiantes consultadas dijeron que esperaban que no hubiera clases, aunque ni sus maestros ni la universidad habían emitido algún comunicado. Esa diferencia dejó ver la necesidad de una gestión institucional más clara incluso en una jornada de alto interés universitario, cuando la elección de autoridades vuelve a poner bajo vigilancia la defensa de la autonomía conquistada.
