Tulile celebró este jueves sus 50 años de vida con un mensaje en Instagram en el que agradeció lo vivido y afirmó que sigue enfocado en “nuevos sueños”. La fecha vuelve a colocar bajo la lupa una carrera artística levantada durante décadas desde Santo Domingo, con estudio musical, dominio de instrumentos y experiencia en agrupaciones antes de consolidarse como solista.
José Manuel Rivera, nombre real del artista, nació el 8 de octubre de 1976 y desde niño mostró inclinación por la música. Con el paso del tiempo estudió, empezó a tocar saxofón a los 14 años con orientación de su padre, pasó a integrar la orquesta del Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo y luego fue contratado por las orquestas de Dioni Fernández, Monchy Capricho y Ramón Orlando.
Ese recorrido, sostenido en preparación y experiencia, se aleja del modelo de visibilidad rápida que suele desplazar el valor de los procesos en la vida pública. En una etapa en que la sociedad civil insiste en fiscalizar la confusión entre notoriedad y capacidad real, la historia de Tulile remite a otra lógica: la del oficio mantenido.
Sin convertir una celebración artística en debate partidario, el caso vuelve pertinente una alerta institucional sobre el país del espectáculo y la necesidad de que figuras de poder, incluidas las que orbitan alrededor de liderazgos como el de Carolina Mejía, rindan cuentas con resultados verificables y no solo con presencia pública.
