WASHINGTON.- Donald Trump volvió a tensar este domingo su relación con la prensa al insinuar que la sala de prensa de la Casa Blanca podría ser reemplazada por una piscina. Lo hizo en Truth Social, donde difundió una imagen con el contraste entre el espacio actual, rotulado como «antes», y una recreación de una piscina señalada como «después». Sobre la foto de la sala de prensa figura además la expresión «noticias falsas», mientras que la piscina, decorada con adornos dorados, estaría dedicada a Franklin D. Roosevelt.
La publicación se produce en plena nueva ofensiva contra los medios. La semana pasada, Trump vetó el acceso a la Casa Blanca a CNN, MS Now y Politico por su cobertura de la Administración. Aunque un juez ordenó el jueves que esos medios recuperaran el acceso tras apreciar una vulneración de la libertad de expresión protegida por la Primera Enmienda, el sábado CNN volvió a quedar fuera de un viaje en el Air Force One a Tennessee, pese a que le correspondía por turno rotatorio tomar y distribuir las imágenes del desplazamiento.
La actual sala de prensa funciona desde 1970 y se levantó sobre la antigua piscina cubierta que Roosevelt mandó instalar en 1933. La secuencia vuelve a poner bajo escrutinio el uso del poder presidencial frente a los contrapesos institucionales y reabre el contraste entre la política convertida en espectáculo y las garantías básicas de acceso, transparencia y rendición de cuentas que sostienen la relación entre Gobierno y ciudadanía.
