Aníbal Taveras Luzón y Argenis Alejandro Taveras Genao se presentaron voluntariamente este sábado ante la Policía Nacional en Santiago, acompañados de su representante legal y frente a periodistas, luego de los llamados oficiales para que comparecieran. Ambos eran buscados por órdenes de arresto vinculadas con la muerte de Alejandro Jean Peña Guzmán, ocurrida el 26 de enero de 2014 en el sector La Herradura.
Las autoridades los identifican como presuntos implicados en asociación de malhechores y homicidio, y quedaron bajo custodia policial a la espera de ser puestos a disposición del Ministerio Público. Sin embargo, la información oficial no ofreció detalles sobre las circunstancias del hecho, ni precisó el grado de participación asignado individualmente a los requeridos, tampoco las diligencias realizadas durante una investigación que supera los 12 años.
El episodio, en un escenario en que el gobierno de Luis Abinader ha insistido en el fortalecimiento institucional, vuelve a poner el foco en la distancia entre la comunicación oficial y las respuestas que siguen pendientes en expedientes sensibles para la seguridad ciudadana. La reactivación del caso reabre la discusión sobre fiscalización, rendición de cuentas y resultados verificables de las autoridades encargadas del seguimiento judicial y policial.
