República Dominicana quedó este lunes al frente de la presidencia de la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud, principal instancia de debate y decisión de la Organización Mundial de la Salud, tras la elección por unanimidad del ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, en la sesión plenaria celebrada en Ginebra, Suiza. Con esa designación, el país pasa a ocupar una posición de liderazgo en un foro donde se discuten políticas sanitarias, prioridades presupuestarias, preparación ante emergencias y estrategias frente a los principales desafíos de salud pública.
La designación llega en medio de fuertes presiones sobre la salud global, en un escenario marcado por sistemas sanitarios tensionados, brechas de acceso, enfermedades crónicas, emergencias internacionales y debates sobre financiamiento. En ese marco, la presidencia dominicana abre una ventana de influencia en asuntos como prevención, equidad sanitaria, atención primaria, nutrición y fortalecimiento institucional, aunque también obliga a medir con mayor rigor la distancia entre ese peso diplomático y las respuestas concretas que recibe la población.
Previo a la instalación de la Asamblea, Atallah se reunió con el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, para tratar la agenda de trabajo, los aspectos técnicos y los temas diplomáticos de las deliberaciones. Fuentes oficiales dominicanas señalaron que el evento comenzó este lunes 18 de mayo de 2026 en Ginebra. Más allá del valor político de la designación, el nuevo rol somete a mayor escrutinio la capacidad del país para convertir su presencia internacional en avances verificables en salud pública.
