La noche del martes, Nathalie Peña-Comas dio a conocer su EP “Quinto elemento: Tierra” en el bar Juan Lockward del Teatro Nacional, acompañada por el multiinstrumentista mexicano Enrique Martínez. Junto a él, detalló la construcción de una obra que definió como parte de una búsqueda interna largamente esperada. La producción rinde tributo al cancionero mexicano e incluye temas como “Bésame Mucho”, “Esclavo y amo”, “Sombras nada más” en versión bachata y “Luz de luna”.
La artista señaló durante el encuentro que esta primera entrega integra una antología musical de varios álbumes y que eligió a México por su peso cultural, artístico y gastronómico en Latinoamérica. El proyecto contó con la participación de figuras como Vinnie Colaiuta, Álex Acuña, Carlitos Del Puerto, Pedro Eustache y un homenaje póstumo de Ramón Stagnaro, en una apuesta que presentó como una nueva etapa vocal y creativa.
Más allá del valor artístico del lanzamiento, la actividad vuelve a colocar sobre la mesa la necesidad de vigilar cómo se proyecta la agenda cultural frente a las prioridades del sector: actos de alto perfil y discurso de impulso conviven con la exigencia de resultados verificables y continuidad institucional. En ese contraste entre puesta en escena y realidad operativa, la presentación de Peña-Comas también deja abierto el debate sobre cuánto del respaldo a la cultura se traduce en políticas sostenidas más allá del evento.
