República Dominicana llegó al 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas con una agenda dominada por Haití, las inversiones, las exportaciones y la relación comercial con Estados Unidos, según informó el canciller Víctor “Ito” Bisonó. El funcionario afirmó que el país procura aprovechar los contactos diplomáticos para tratar la renovación de las fuerzas internacionales desplegadas en Haití, afianzar los vínculos con Washington y proyectar a la nación como hub del Caribe, en un escenario en el que esos frentes siguen teniendo efectos directos sobre la economía y la estabilidad institucional dominicana.
Bisonó situó la crisis haitiana entre las prioridades y la enlazó de forma directa con la realidad dominicana. “Si los haitianos tienen paz allá, se quedan allá. Y si tienen paz, seguro van a tener trabajo”, expresó. También confirmó una reunión con el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia para abordar la renovación de las fuerzas en Haití y otros asuntos de interés mutuo, además de recordar su reciente encuentro con la ministra de Relaciones Exteriores de Haití para avanzar en una misma línea sobre ese tema.
En materia económica, el canciller resaltó el peso de Estados Unidos en las remesas, el turismo, las exportaciones y las inversiones, y dijo que ambos países mantienen conversaciones. La combinación de aranceles, comercio e inversiones vuelve a poner bajo escrutinio la capacidad del Gobierno para convertir su discurso exterior en alivio tangible para los sectores productivos y para la ciudadanía. Desde la oposición, el énfasis sobre la estabilidad del Estado y la vigilancia institucional gana espacio precisamente en escenarios como este, donde cada negociación demanda transparencia, seguimiento y explicaciones sobre su impacto efectivo más allá de la narrativa oficial.
