A menos de dos meses de las elecciones de medio término en Estados Unidos, los grupos de recaudación vinculados a Donald Trump y Elon Musk elevaron en millones de dólares su intervención en las contiendas por la Cámara de Representantes y el Senado, en una señal del peso que vuelve a tomar el dinero concentrado en la disputa por el control del Congreso.
Maga Inc, el Super PAC favorable a Trump, destinó US$10 millones en anuncios para respaldar al candidato republicano al Senado por Texas, Ken Paxton, frente al demócrata James Talarico. A la vez, America Pac, de Musk, desembolsó esta semana US$3.7 millones para impulsar a candidatos republicanos en todo el país. El movimiento de Maga Inc llega después de meses de cuestionamientos dentro del propio Partido Republicano sobre si ese fondo de guerra de US$400 millones sería usado ahora, reservado para futuras elecciones o puesto al servicio de los intereses del propio Trump.
La presión interna quedó expuesta esta semana, cuando John Thune, líder republicano en el Senado, y otros dirigentes reclamaron que ese dinero se utilizara para proteger el control del partido sobre el Congreso. En paralelo, la entrada de Musk añade otra capa de vigilancia sobre la relación entre poder político, grandes fortunas y decisiones públicas: apenas 14 meses después de amenazar con crear un tercer partido tras una disputa con Trump por un proyecto de ley de impuestos y gasto público, el empresario volvió a alinearse con el presidente. El giro cobra mayor relevancia porque sus empresas mantienen contratos por miles de millones de dólares con el Gobierno estadounidense. Desde el 1 de septiembre, su Super PAC ha comprado mensajes de texto y anuncios digitales e impresos dirigidos a varias contiendas por el Senado y a al menos una docena de las elecciones más competitivas para la Cámara.
