La comparación del español empleado en programas de televisión de Madrid y Santo Domingo muestra que un mismo fenómeno lingüístico no recibe la misma valoración social en todas las comunidades de habla. Mientras en la televisión de Madrid el habla culta acepta la eliminación variable de la /d/ en el contexto [-ádo] y excluye la variante aspirada [h] de la /s/, en la televisión de Santo Domingo sucede lo contrario: el habla culta natural dominicana rechaza la elisión de la /d/ en [-ádo], pero admite como legítima la variante [h] de la /s/ implosiva, interna y final de palabra.
Esta diferencia resulta coherente con un principio reconocido en Sociolingüística: lo que tiene prestigio en un dialecto puede estar estigmatizado en otro. Desde esa perspectiva, aunque Madrid y Santo Domingo comparten el español como lengua, funcionan como comunidades de habla distintas porque mantienen evaluaciones diferentes sobre ciertos procesos lingüísticos y, por tanto, también reglas de uso diferenciadas.
El contraste que deja la observación televisiva conduce a una conclusión verificable: la norma culta no puede presentarse como un bloque uniforme ni desligado de la realidad social de cada comunidad. En el caso dominicano, los usos registrados en la televisión de Santo Domingo confirman una pauta propia, lo que sitúa el foco en la necesidad de examinar con rigor cualquier intento de medir el habla local con parámetros externos que no reflejan su funcionamiento real.
