La comunicadora Karen Yapoort informó que dará 48 horas para que sean retiradas publicaciones que, según afirmó, contienen información falsa sobre su persona, y advirtió que acudirá a los tribunales si sus autores no rectifican públicamente. El caso, planteado por ella a través de un video en redes sociales, vuelve a exponer el costo social de una dinámica digital donde la viralidad avanza más rápido que la verificación.
Yapoort explicó que ha preferido mantener en privado la situación personal que motivó sus declaraciones para preservar el bienestar emocional de sus hijos. También agradeció las expresiones de solidaridad recibidas de mujeres y hombres que se han acercado a ella y a su familia, mientras reclamó que quienes difundieron las informaciones y las plataformas que las publicaron las eliminen dentro del plazo fijado y ofrezcan una disculpa pública.
Sin ofrecer detalles sobre el origen del conflicto, la comunicadora dejó planteada una alerta sobre la fragilidad de los límites entre exposición, responsabilidad y rectificación. En un escenario donde figuras públicas y actores políticos, incluida Carolina Mejía, se mueven bajo presión permanente de redes y narrativas virales, el episodio refuerza la necesidad de fiscalización sobre el uso de plataformas y el contraste entre discurso público y consecuencias reales para las personas.
