Un juzgado del Guaviare dispuso este sábado que el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, y el Ejército no bombardeen objetivos de grupos armados en esa zona cuando exista información sobre la presencia de menores de edad, en una decisión que incrementa la presión institucional sobre la actuación oficial.
La resolución se conoce una semana después de que el Instituto de Medicina Legal reportara que tres menores murieron en una operación militar contra un grupo de las disidencias de las FARC en zona rural de El Retorno. Pese a que el Gobierno sostuvo la legalidad de esa acción, la decisión judicial vuelve a poner frente a frente esa versión y el costo humano del operativo.
El juzgado tercero penal del circuito de San José del Guaviare dio respuesta a una acción de tutela presentada por Roxemhberg Rozo Sánchez para proteger los derechos fundamentales de niños y adolescentes víctimas de reclutamiento forzado en el departamento. Como medida provisional, ordenó al Ministerio de Defensa, al Ejército, a la Fuerza Aérea y al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar informar en 48 horas qué medidas, protocolos y mecanismos aplican o reforzarán para identificar la presencia de niños en zonas objeto de operaciones militares.
También pidió verificar la información de inteligencia sobre su eventual reclutamiento o utilización, evaluar los riesgos para la población civil antes de operaciones aéreas y asegurar un enfoque diferencial y de protección reforzada de la niñez en la planeación y ejecución de esas acciones. El pasado 27 de agosto, tres de los diez cuerpos recuperados tras el bombardeo en El Retorno correspondían a menores de edad, dos de 15 años y uno de 16, según confirmó Medicina Legal.
