El Ministerio de Interior y Policía volvió a pasar balance a su intervención en Capotillo con una reunión encabezada por la ministra Faride Raful, en la que junto a líderes comunitarios evaluó los avances de las medidas de seguridad y las principales necesidades expuestas por residentes del sector.
La agenda oficial presentó como eje la ampliación de la videovigilancia, el uso de un dron de supervisión aérea y la instalación de más de 400 luminarias en puntos identificados como críticos. También se informó que en los próximos meses será implementado en Capotillo el nuevo modelo de patrullaje por cuadrantes, dentro del proceso de reforma policial, una señal de que parte de la respuesta anunciada sigue todavía en fase de ejecución.
Según el ministerio, la red de cámaras conectadas al 9-1-1 será ampliada sobre las 37 que ya operan en la zona, mientras el dron puede desplegarse entre tres y cuatro minutos después de una alerta. A la par, el Gobierno incluyó trabajos para saneamiento de cañadas, equipamiento del Centro de Atención de Primer Nivel, seguimiento a la infraestructura del Politécnico Santa Clara y acceso a becas para jóvenes, en un cuadro que vuelve a colocar bajo vigilancia pública la distancia entre el despliegue institucional y las demandas que continúan planteando las comunidades.
