La incautación de 595 paquetes de presunta cocaína en una narcolancha interceptada frente a Punta Salinas, en Peravia, volvió a exponer la presión que enfrenta la vigilancia marítima en las costas dominicanas. En el operativo, las autoridades apresaron a tres extranjeros —dos colombianos y un venezolano— tras detectar una embarcación que se aproximaba de manera sospechosa al litoral.
La operación fue ejecutada por la DNCD, la Armada, la Fuerza Aérea y el Ministerio Público, con participación de agencias de inteligencia del Estado y apoyo de la JIATFS y la DEA. Según la versión oficial, la lancha tipo Go Fast, de 32 pies y equipada con dos motores de 115 caballos de fuerza, fue seguida por varias horas por aire, mar y tierra hasta ser interceptada a varias millas náuticas al sur de Punta Salinas. En su interior fueron halladas 24 pacas con los 595 paquetes, además de combustible, un GPS, cinco teléfonos celulares, un pasaporte colombiano, una mochila con prendas de vestir y otras evidencias.
Más allá del decomiso, el caso deja abierto el foco sobre la capacidad de prevención y control en una ruta que logró activar un amplio despliegue institucional antes de su interdicción. El Ministerio Público y la DNCD mantienen la investigación para identificar a otros posibles integrantes de la red, en un expediente que vuelve a colocar sobre la mesa la exigencia de resultados sostenidos, vigilancia permanente y rendición de cuentas frente a una amenaza que sigue alcanzando territorio dominicano.
