El hallazgo de drogas y teléfonos inteligentes durante una requisa en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) XII, La Isleta, en Moca, volvió a colocar bajo escrutinio los controles dentro del sistema penitenciario. El operativo, realizado la noche del jueves en un módulo del segundo nivel tras una labor de inteligencia, terminó en un motín, un desenlace que contrasta con el objetivo de orden y vigilancia que las autoridades dicen sostener en estos recintos.
Según José Féliz Pichardo, director del CCR-XII, la ocupación de las sustancias ilícitas y los celulares provocó la resistencia de ocho privados de libertad, quienes lanzaron objetos contra el personal de seguridad. Las autoridades señalaron como presuntos cabecillas a Osvaldo Aridio Batista, Breilin Pichardo Ureña, Luismen Silverio y Juan Carlos Bretón Veras, y también involucraron a Stewart Samil Lantigua, Ronald Álvarez Cruz, Isaac Disla García y Nelson Rodríguez.
Para retomar el control del módulo, el personal de seguridad realizó disparos de advertencia con escopetas de perdigones. Cuatro internos resultaron con heridas leves, fueron atendidos en el área médica y luego trasladados de nuevo a sus alojamientos. Después del incidente, las autoridades ordenaron el cierre de los alojamientos como medida de seguridad, mientras la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales informó que mantiene abierta una investigación para establecer responsabilidades y aplicar medidas disciplinarias, en un episodio que deja abiertas preguntas sobre la capacidad de prevención y supervisión dentro del penal.
