Cuando se cumplen 10 días de la desaparición de Elizabeth Canario Suárez, su familia decidió fijar una recompensa de RD$300,000 para quien entregue información veraz y comprobable sobre su paradero, en un caso que mantiene a sus allegados en Nagua a la espera de respuestas.
El comunicador Chilote Torres Informa se trasladó a la vivienda familiar, ubicada en el kilómetro 3 de Nagua, donde pudo constatar la angustia de sus seres queridos. La madre de Elizabeth pidió a las autoridades que continúen con las investigaciones y ofrezcan una respuesta sobre el paradero de su hija. Su padre y su hermano manifestaron preocupación, mientras los dos hijos de la joven siguen preguntando por su madre, lo que agrava el impacto humano de una ausencia que todavía no tiene una explicación pública concluyente.
De acuerdo con las informaciones obtenidas, Elizabeth salió con destino a la vivienda de su expareja, Richard Ovalle, quien permanece detenido en la dotación policial de Nagua para fines de investigación. Según la versión atribuida a él, ambos pasaron la noche en la casa de la madre de este y su hijo; al día siguiente, dijo que salió a trabajar hacia Puerto Plata y que luego Elizabeth habría salido a buscar una receta médica para uno de sus hijos. Desde entonces, se desconoce su paradero. Aunque las autoridades mantienen abierta la investigación, el recurso a una recompensa refleja la presión por resultados y la urgencia de respuestas verificables en un caso que continúa sin resolverse.
