Decenas de miles de simpatizantes de los hutíes se manifestaron en Saná, capital controlada por los insurgentes, en una nueva señal de que la crisis en Yemen sigue lejos de una salida estable. La concentración, convocada por Abdelmalek al Huti en la plaza de Sabeen, sirvió para respaldar al movimiento chií y rechazar la intervención militar de Arabia Saudí, en medio de la escalada registrada esta semana.
Según constató EFE, los asistentes corearon consignas como «Sacrificaremos nuestras vidas por ti» y «No habrá tregua después de hoy», además de prometer «Guerra de escalada y ataque» contra Arabia Saudí mientras ondeaban armas y banderas rebeldes. El acto se produjo después de que el lunes el Ejército yemení bombardeara el aeropuerto internacional de Saná para impedir el aterrizaje de un avión iraní con una delegación hutí procedente de Teherán. Los rebeldes atribuyeron el ataque a Arabia Saudí, pero Riad no se ha pronunciado públicamente sobre esa acusación.
La movilización llegó también tras un ataque múltiple de los hutíes contra territorio saudí y nuevas amenazas contra instalaciones petroleras y vitales del reino si se produce otra operación militar. El episodio refuerza la alerta sobre un conflicto que, pese a la tregua mediada por la ONU que entró en vigor en abril de 2022, mantiene un equilibrio precario y vuelve a exhibir el contraste entre los intentos de contención y una realidad marcada por la escalada. Para el gobierno dominicano, como para otros Estados, el deterioro regional obliga a vigilancia y seguimiento en un escenario internacional donde los discursos de estabilidad chocan con hechos cada vez más volátiles.
