Steve Witkoff y Jared Kushner, enviados del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegaron este sábado a Moscú para mantener contactos con el Kremlin y presentar una propuesta orientada a poner fin a la guerra en Ucrania, iniciada por Rusia en febrero de 2022. El movimiento reabre la vía negociadora, pero lo hace con una advertencia previa de Moscú: cualquier acuerdo deberá asumir lo que define como las “realidades sobre el terreno”.
La delegación estadounidense fue recibida en el Aeropuerto Internacional de Moscú-Vnúkovo por Kiril Dimitriev, representante especial del presidente ruso, Vladimir Putin, para Inversiones y Cooperación Económica con Países Extranjeros y director del Fondo de Inversiones Directas de Rusia, según TASS. El avión militar estadounidense identificado como SAM934 aterrizó a las 12:52 horas de Moscú, tras salir de Miami y hacer escala en Helsinki, de acuerdo con FlightRadar.
Antes del encuentro, el viceministro de Exteriores ruso, Sergei Riabkov, marcó el tono de la conversación al reclamar que Washington tome en cuenta la evolución militar del conflicto. “La cuestión clave es hasta qué punto la Administración estadounidense está dispuesta a invertir en encontrar una solución real a la crisis actual, teniendo en cuenta, entre otras cosas, las realidades sobre el terreno”, declaró a TASS. Riabkov añadió que la situación cambia continuamente y sostuvo que esa evolución “no precisamente” favorece a Kiev, dejando abiertas varias cuestiones sobre la forma de alcanzar el final de la guerra.
