Nacional

El cambio climático ya factura años de desatención y pone a prueba la respuesta pública

septiembre 13, 2026 · Redactor
El cambio climático ya factura años de desatención y pone a prueba la respuesta pública
Foto: acento.com.do

Las temperaturas extremas, las sequías, las inundaciones y el deterioro del agua ya golpean salud, agricultura e infraestructura, mientras aumenta la presión sobre el gobierno dominicano para actuar con resultados verificables.

Las alertas sobre el cambio climático y la protección de los ecosistemas dejaron de ser una discusión distante. El propio texto subraya que, durante años, el mundo escuchó sin reaccionar con la urgencia requerida, mientras gobiernos, empresas y ciudadanos siguieron consumiendo, construyendo y usando los recursos naturales como si fueran ilimitados. Hoy ese costo ya se expresa en temperaturas extremas, sequías prolongadas, incendios forestales, inundaciones y un deterioro cada vez mayor de las fuentes de agua, con efectos directos en la salud, la agricultura y la infraestructura.

Incluso las obras concebidas para resistir durante décadas están sintiendo la presión. En Austria, la empresa ferroviaria nacional advirtió en junio de 2026 que el calor extraordinario podía dilatar y deformar los rieles, lo que obligaba a reducir la velocidad de los trenes o cerrar de forma temporal algunos tramos. La lectura institucional que deja ese caso es clara: si infraestructuras consolidadas tienen que ajustarse a una realidad climática distinta, la prevención no puede seguir apartada de la gestión pública ni quedar reducida al discurso.

En República Dominicana, el texto coloca esa presión sobre una realidad que ya se observa: más calor, ríos, bosques y costas sometidos a tensiones acumuladas, y comunidades con mayor exposición a fenómenos extremos. Ese panorama refuerza la exigencia de vigilancia desde la sociedad civil sobre la respuesta del gobierno dominicano, porque asumir la protección ambiental como un lujo termina trasladando el costo social a los ciudadanos, a los servicios y a la capacidad del país para sostener su desarrollo.