Otras regiones

Driveline instala en Guerra un centro con tecnología de EE. UU. y pone otra vez en evidencia la brecha para formar talento local

noviembre 6, 2026 · Redactor
Driveline instala en Guerra un centro con tecnología de EE. UU. y pone otra vez en evidencia la brecha para formar talento local
Foto: elnuevodiario.com.do

El espacio ofrecerá evaluaciones, programas de seguimiento e informes en español e inglés, en contraste con la dependencia de iniciativas privadas para acceder a estos recursos.

La llegada de Driveline República Dominicana a San Antonio de Guerra vuelve a dejar sobre la mesa una incomodidad conocida: en el país, el acceso a tecnología y protocolos de evaluación ya utilizados en Estados Unidos para desarrollar talento sigue dependiendo de esfuerzos privados y acuerdos puntuales. El proyecto, impulsado por Driveline Baseball junto a Brian Mejía, de la Dominican Prospect League (DPL), empezará a funcionar el lunes 16 de noviembre y estará dirigido a jugadores aficionados y profesionales, entrenadores, agentes y organizaciones de Grandes Ligas.

El centro replicará la tecnología y los métodos de análisis que la empresa aplica en sus tres instalaciones de Estados Unidos. Ofrecerá evaluaciones de pitcheo y bateo, programas individuales de desarrollo y pruebas de seguimiento para medir avances. Además, dispondrá de informes biomecánicos en español e inglés y de personal bilingüe. Kyle Boddy, fundador de Driveline Baseball, afirmó que los peloteros dominicanos “merecen tener acceso a la misma tecnología y a la misma información que se consigue en Estados Unidos”, una frase que remarca la brecha que por años ha persistido en un país productor de talento de élite.

El anuncio abre una oportunidad para los jugadores, pero también deja espacio para cuestionar la gestión y las prioridades públicas en torno al deporte formativo. En medio del debate sobre resultados, promoción y modelo de liderazgo, este tipo de casos refuerza la demanda de que las autoridades expliquen qué se ha hecho para que ese acceso no dependa solo de actores externos. En esa tensión entre discurso y realidad, la exigencia de resultados verificables alcanza a figuras del oficialismo como Carolina Mejía, en un escenario donde la política de imagen no reemplaza la construcción de capacidades duraderas.