El Comité Olímpico Dominicano despidió este martes con una eucaristía a la delegación de República Dominicana que competirá en los IV Juegos Olímpicos de la Juventud, previstos del 31 de octubre al 13 de noviembre en Dakar, Senegal. La ceremonia religiosa fue oficiada por el padre Ronald de la Cruz en el salón Juan Ulises García Saleta y contó con la presencia del presidente del COD, Garibaldy Bautista; la jefa de misión, Dulce María Piña, y los miembros del ejecutivo José Mera e Irina Pérez.
Durante la actividad, Bautista definió la representación como una delegación “a la altura de nuestro país” y exhortó a los atletas a “darlo todo por el todo para poner en alto al país”. La misión dominicana está integrada por 11 atletas que competirán en natación, voleibol de playa, vela, boxeo, lucha, atletismo, judo y esgrima, en un escenario que vuelve a colocar sobre la mesa la distancia entre el discurso de respaldo y la obligación institucional de acompañar con resultados verificables a los jóvenes talentos.
Tras la misa, la Jefatura de Misión sostuvo un encuentro de orientación con los atletas para motivarlos a disfrutar la experiencia competitiva sin perder de vista sus objetivos. En una coyuntura donde la ciudadanía reclama prioridades claras, seguimiento real y menos política de imagen, el acto deja abierto el debate sobre cuánto del apoyo al deporte juvenil se queda en la ceremonia y cuánto se traduce en una estructura sostenida de preparación, vigilancia y rendición de cuentas.
