SANTO DOMINGO. Miguel Cairo puso este miércoles de relieve el nivel competitivo de Lidom y la incorporación del sistema automatizado de revisión de bolas y strikes (ABS), al sostener que el torneo dominicano está muy cerca de Grandes Ligas por el talento que reúne. A la vez, en medio de ese elogio a los avances de la liga, el desafío inmediato para los Gigantes del Cibao continúa siendo la ejecución en el terreno y la capacidad del cuerpo técnico para convertir ese entorno en resultados constantes.
Antes del encuentro frente a los Leones del Escogido en el estadio Quisqueya Juan Marichal, Cairo reiteró que su manejo del pitcheo pasa por ofrecer oportunidades a la mayor cantidad posible de lanzadores, con la intención de evitar el desgaste que provoca utilizar a los mismos relevistas de forma seguida. “Tengo que confiar en los demás”, expresó el dirigente, al insistir en que esa administración será decisiva para mantener activo al personal disponible durante la temporada.
El capataz también describió como un sueño cumplido dirigir en el béisbol dominicano y afirmó que procura disfrutar el proceso junto a sus jugadores. Pese a ello, sus palabras dejan ver un contraste claro entre el entusiasmo por los avances de la liga y la presión real de sostener rendimiento, energía y competencia en cada partido, un escenario en el que la confianza en el grupo de lanzadores pasa del discurso a una prueba permanente.
