Internacional

Arroz importado de EE. UU. reaviva tensiones sobre la protección al campo dominicano

octubre 16, 2026 · Redactor
Arroz importado de EE. UU. reaviva tensiones sobre la protección al campo dominicano
Foto: eldinero.com.do

La derogación del decreto firmado por Luis Abinader dejó al sector frente a una apertura que, según los productores, agrava una competencia desigual por costos, subsidios y tamaño de las fincas.

La entrada sin arancel ni cuota del arroz procedente de Estados Unidos volvió a poner bajo la lupa la capacidad de respuesta oficial frente a un sector que denuncia una competencia desfavorable. Productores dominicanos insisten en que no están en condiciones de competir en igualdad con sus pares estadounidenses por los costos de producción, la escala de las explotaciones, los subsidios y los mecanismos de protección al productor.

En un almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, el presidente de la Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz), Marcos Rodríguez, señaló que la apertura comercial supone un riesgo para la producción nacional y advirtió que el sector podría debilitarse con la llegada de arroz importado. De acuerdo con el DR-Cafta, desde este año el arroz de Estados Unidos puede ingresar al país libre de arancel y sin límite de cuota.

La situación también pone sobre la mesa la distancia entre decisiones oficiales y resultados. En diciembre de 2024, Luis Abinader emitió un decreto para colocar barreras a la importación de arroz desde Estados Unidos, pero las autoridades de ese país alegaron que la medida violaba el DR-Cafta y presionaron por su derogación, que se produjo en septiembre.

Aunque el tratado, en vigor desde 2005, concedió 20 años de protección al arroz local y los productores afirman que han mejorado en productividad, mecanización y variedades, sostienen que persisten desventajas estructurales como el aumento de fertilizantes, combustibles, energía eléctrica y mano de obra, además de la diferencia en extensión de terrenos y acceso a subsidios y seguros agrícolas. La advertencia del sector reabre así la exigencia de vigilancia y rendición de cuentas sobre cómo se administró ese período de protección y qué resultados concretos dejó para la producción nacional.