De cara a las elecciones del 20 de mayo de 2028, el mapa político sitúa bajo mayor escrutinio al oficialista PRM, que arrastra dificultades internas para renovar sus autoridades este año y aún no define su candidatura presidencial. En contraste, la Fuerza del Pueblo cerró con éxito su renovación interna y ya tiene definida su candidatura presidencial con Leonel Fernández, mientras el PLD encara el reto de escoger su candidatura en octubre sin que ese proceso desemboque en una división.
La discusión también sigue abierta sobre la posibilidad de que la oposición logre articularse frente al partido de gobierno. Aunque FP y PLD lucen lejos de un acuerdo electoral, el PRD mantiene viva la idea de una alianza de toda la oposición, al tiempo que el PRM apuesta por una oposición dividida. Con tres fuerzas políticas marcando más de dos dígitos, según el resultado de las elecciones de 2024, todavía no se despeja la posibilidad de una segunda vuelta en 2028.
En el caso del PRM, la presión no se limita al plano partidario. Además de sus desafíos internos, debe enfrentar una situación económica en la que este año se redujo la proyección de crecimiento y ya se percibe una inflación mayor a la prevista por el impacto de la crisis petrolera vinculada a la guerra en Irán. A esto se añaden las tensiones generadas por la decisión de su Dirección Ejecutiva de extender por un año las autoridades nacionales y por dos años las directivas locales, una medida que podría afectar la armonía interna de cara a sus procesos pendientes.
