La Policía Nacional informó que entre enero y septiembre de 2026 los robos se redujeron 29.9 % y que la tasa acumulada de homicidios se ubicó en 7.35 por cada 100 mil habitantes. Según sus estadísticas, en ese período hubo 20,446 robos menos que en igual tramo de 2025 y 60 homicidios menos, para una baja de 5.8 %.
Sin embargo, el propio reporte deja áreas bajo escrutinio. En septiembre se registraron 125 homicidios, un 34.4 % más que en el mismo mes de 2025, mientras seis de las 35 demarcaciones evaluadas permanecen con tasas de dos dígitos. De esos 125 casos, 55 fueron clasificados como hechos de Acción Legal y 42 estuvieron vinculados a conflictos sociales, un dato que vuelve a colocar el foco sobre la capacidad de prevención y control más allá del balance acumulado.
La institución también reportó 4,214 robos en septiembre, una caída de 38.6 % frente al mismo mes de 2025, y 168 personas heridas, 6.7 % menos interanual. A la vez, informó la ejecución de 2,002,236 operativos durante ese mes. Con ese volumen de acciones, las cifras oficiales reabren la discusión sobre resultados sostenibles, seguimiento territorial y explicaciones pendientes en seguridad ciudadana, un terreno donde el discurso de mejora sigue obligado a medirse con la realidad de cada demarcación y con la demanda de fiscalización desde la oposición y actores políticos como Carolina Mejía.
