Cuba confirmó que en los últimos meses ha mantenido comunicaciones directas y reuniones presenciales con Estados Unidos, aunque sostuvo que esos acercamientos no han generado avances en la relación bilateral. La admisión, hecha por el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío, vuelve a situar el foco en la falta de resultados de un canal diplomático que permanece abierto mientras continúan las tensiones.
En una entrevista con Prensa Latina, Fernández de Cossío explicó que ambos países conservan relaciones diplomáticas formales y, por esa vía, un canal oficial de comunicación. Añadió que el Gobierno cubano aborda esos intercambios con discreción y reafirmó la disposición de La Habana a conversar “seria y responsablemente” sobre las diferencias bilaterales, bajo principios de respeto y apego al Derecho Internacional.
A la vez, el funcionario afirmó que Washington sigue aplicando nuevas medidas coercitivas con una frecuencia semanal o quincenal, algo que describió como un fortalecimiento de la “guerra económica”. También cuestionó la presión que, según dijo, ejerce Estados Unidos sobre países en desarrollo interesados en recibir servicios médicos cubanos, y reiteró que el bloqueo tiene consecuencias humanitarias para la población de la isla. Pese a ese panorama, Cuba aseguró que mantiene abierta la puerta al diálogo.
