El Ministerio de Salud Pública dispuso este viernes el cierre del centro de masajes “Toque Angelical” luego de que se difundiera la denuncia de una joven sobre un presunto contacto íntimo no consentido durante una sesión de masaje relajante. La medida oficial se adoptó cuando el caso ya se había extendido en redes sociales y medios de comunicación.
Luego de la denuncia, técnicos de la Dirección de Habilitación de Servicios y Establecimientos de Salud acudieron al local y comprobaron que funcionaba sin la licencia de habilitación exigida. También verificaron que ofrecía masajes de relajación y drenaje linfático con personal que no tenía la capacitación requerida, un hallazgo que vuelve a poner bajo la lupa la vigilancia institucional sobre servicios que atienden de forma directa a ciudadanos.
A partir de ahora, las autoridades competentes deberán establecer qué ocurrió y determinar las eventuales responsabilidades vinculadas a la denuncia. El caso también deja al descubierto la brecha entre la supervisión que debe garantizarse y lo encontrado tras la intervención. La joven afirmó que durante el servicio el profesional que la atendía habría manipulado zonas ajenas al procedimiento contratado hasta llegar a un presunto contacto íntimo que, según su testimonio, no consintió; además, dijo haber quedado en estado de shock y cuestionó los protocolos de seguridad y los límites profesionales en este tipo de establecimientos.
