En los municipios del oeste de Puerto Plata, la sequía empieza a sentirse con fuerza en la producción agropecuaria. El río Bajabonico mantiene un caudal reducido y eso ha disparado la alarma entre agricultores y ganaderos de la zona, donde el pasto para el ganado se agota por la aridez de los suelos y crece la necesidad de buscar alternativas costosas para evitar la muerte de los animales.
El daño también se extiende a la agricultura. De acuerdo con el reporte de Julián Pichardo, hay cultivos detenidos o perdidos debido a la falta de sistemas de riego funcionales ante la escasa disponibilidad de agua superficial. La situación alcanza a Imbert, Altamira, Guananico, Los Hidalgos, Villa Isabela y Luperón, donde los productores aguardan lluvias en los próximos días y piden que las autoridades intervengan para mitigar los efectos de la sequía.
La Concertación Regional para la Gestión de Riesgos (CRGR) advirtió que la sequía vinculada al fenómeno de El Niño se agrava y pone en riesgo los alimentos, el agua y los medios de vida. Con ese panorama, la entidad reclamó acciones urgentes de los gobiernos para evitar que la crisis climática derive en una crisis alimentaria de mayor alcance, en un llamado que deja bajo presión la capacidad de respuesta oficial frente a un problema que ya muestra consecuencias visibles en el campo.
