El presidente Luis Abinader encabezó el lanzamiento de “Empresas en 24 Horas” (E24H), una plataforma del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes que reúne en un solo sistema a las instituciones involucradas en la creación de empresas. La iniciativa busca reducir trámites, evitar desplazamientos físicos entre oficinas del Estado y llevar a 24 horas un proceso que, según la propia presentación oficial, antes tomaba semanas e incluso meses.
El anuncio quedó atado a la promulgación de la Ley 30-26, presentada por el Gobierno como parte de medidas Pro-Crecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional. Esa norma derogó el impuesto a la constitución de compañías, descrito en el acto como una de las grandes trabas históricas para la formalización empresarial. El dato coloca bajo escrutinio la gestión pública: si esa carga era reconocida como un obstáculo de larga data, la expectativa ahora se traslada de la propaganda de lanzamiento a la rendición de cuentas sobre su impacto real en costos, tiempos y formalización.
Durante la actividad, Eduardo -Yayo- Sanz Lovatón defendió que el cambio fortalece la imagen del país para hacer negocios, mientras Peter Prazmowski sostuvo que facilitar la apertura de empresas reduce el costo de emprender y amplía oportunidades. Pero el reto institucional para el Gobierno dominicano y Hacienda ya no es solo exhibir una plataforma, sino demostrar que la simplificación prometida se traduce en resultados verificables para ciudadanos y emprendedores, más allá del discurso oficial de modernización.
