La acumulación de basura y la aparición de vertederos improvisados en Santiago de los Caballeros colocaron a la Alcaldía bajo presión, luego de que el propio alcalde Ulises Rodríguez admitiera problemas con una de las empresas recolectoras y advirtiera que podría rescindirle el contrato. Como medida inmediata, informó que a Comlursa se le quitará parte de la ruta y que, si reincide en el incumplimiento, se le suspenderían las operaciones.
Aunque el alcalde aseguró que la situación fue corregida la tarde del miércoles y que la empresa fue amonestada, en barriadas persisten denuncias de hasta una semana sin paso del camión recolector. En El Ejido, María Núñez relató que tuvo que salir a la calle junto a una nieta de cuatro años por la cantidad de basura lanzada en la acera, mientras atribuyó el problema a la falta de contenedores. En esa zona, residentes también señalan que los camiones no entran a la mayoría de las calles.
El malestar ciudadano se extiende a otros puntos. En la calle Félix María Ruiz, moradores expresan disgusto por la basura acumulada, y en la avenida Hatuey, calle tercera, en Camboya, el taxista Joselito Estévez advirtió sobre proliferación de alimañas como ratones. El episodio deja abierta una alerta sobre la capacidad de supervisión del servicio y refuerza la presión de la sociedad civil para que las autoridades rindan cuentas sobre el manejo de los contratos y los resultados reales de la recolección.
